Podcast: Bendiciones Diarias con Ministerio Campo Adel
Featured
- Get link
- X
- Other Apps
Jesús Nuestro Pastor: El Camino Hacia La Eternidad
![]() |
| En el desierto de la vida, el Pastor nunca abandona a una sola oveja. Imagen creada con Google Image Fx |
Jesús, nuestro Pastor, es una imagen poderosa que atraviesa toda la Escritura. Desde los profetas del Antiguo Testamento hasta las palabras mismas de Jesús, esta metáfora nos enseña sobre el cuidado, la protección y las expectativas de Dios para su pueblo. Es importante no solo ver las bendiciones que trae seguir a Jesús como nuestro Pastor, sino también comprender lo que se espera de nosotros como sus ovejas.
Desde Isaías hasta Jeremías y Ezequiel, la promesa de un pastor que vendría a reunir a su pueblo es clara. Isaías 40:9-11 habla de las buenas nuevas para las ciudades de Judá, anunciando que Dios mismo vendría como un pastor para cuidar de su rebaño. Jeremías 31:10 reitera esta imagen, mostrando a Dios como el Pastor que reúne a su pueblo disperso. Ezequiel 34:23 es aún más específico, prediciendo que este Pastor sería del linaje de David, el rey pastor de Israel. Estas profecías preparan el camino para la revelación final del Nuevo Testamento: Jesús es ese Pastor prometido.
En el Evangelio de Juan, Jesús se presenta como el Buen Pastor (Juan 10:1-16), una imagen que no solo resuena con las profecías anteriores, sino que también amplía su alcance. Jesús no solo vino a reunir a las ovejas de Israel, sino también a traer a otras ovejas, es decir, a los gentiles, a su redil. Este acto de incluir a los gentiles en el rebaño de Dios es una muestra clara de su amor y de su deseo de salvar a toda la humanidad. Además, en 1 Pedro 5:4, se nos revela que Jesús es el Pastor Principal, quien ha dejado pastores (los ancianos de la iglesia) para cuidar de su rebaño. Hebreos 13:20 lo llama el Gran Pastor, quien, a través de su sangre, nos hace completos y perfectos.
Esta imagen del pastor no solo revela quién es Jesús, sino también las bendiciones que disfrutamos al seguirle. Él nos da vida, nos protege, nos guía y nos cuida. Pero también nos recuerda las responsabilidades que tenemos como sus ovejas.
Las Bendiciones de Jesús, Nuestro Pastor
La primera y más significativa bendición es que Jesús dio su vida por nosotros. Como lo profetizó Zacarías en Zacarías 13:7 y se cumplió en Mateo 26:31, Jesús sería golpeado por nuestros pecados. Jesús mismo afirmó en Juan 10:11 que Él es el Buen Pastor, y el Buen Pastor da su vida por las ovejas. Este sacrificio no solo fue un acto de amor, sino que también nos dio la vida eterna (Juan 10:28). A través de su sacrificio, nos ofrece seguridad, prometiendo que nadie puede arrebatarnos de la mano de Dios, aunque advierte que podemos caer por la incredulidad o el descuido (Hebreos 3:12-15).
Además de su sacrificio, Jesús cuida de nosotros en el presente. Él nos ha llamado a través del evangelio (Juan 10:3; 2 Tesalonicenses 2:13-14) y nos ha reunido en un solo redil, incluyendo tanto a judíos como a gentiles (Juan 10:16; Efesios 2:11-22). Como nuestro Buen Pastor, Jesús nos conoce (Juan 10:14), nos alimenta (Juan 10:9; Salmo 23:1-2), nos guía (Juan 10:3-4; Salmo 23:3), y nos protege (Jeremías 31:10; Juan 10:28-29). Su cuidado es tierno y profundo, como se describe en Isaías 40:11 y Efesios 5:25-29.
Estas bendiciones son indescriptibles y eternas. El Salmo 23 captura de manera hermosa la seguridad, la provisión y la guía que disfrutamos al tener a Jesús como nuestro Pastor. Pero con estas bendiciones vienen también responsabilidades que no podemos ignorar.
Nuestros Deberes Hacia Jesús, Nuestro Pastor
- Debemos escuchar su voz. Jesús deja claro que sus ovejas oyen su voz y le siguen (Juan 10:2-4). No es suficiente ser parte del rebaño de Jesús de nombre; debemos estar atentos a su voz y seguirlo activamente. Esto implica obedecer sus enseñanzas, como lo expresó en Lucas 6:46: "¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?" Al seguir a Jesús, obedecemos sus mandamientos, que son enseñados por los apóstoles en el Nuevo Testamento. Así como los primeros cristianos se dedicaron a la doctrina de los apóstoles (Hechos 2:42), nosotros debemos hacer lo mismo hoy. Esto incluye recibir y seguir las enseñanzas que ellos transmitieron de parte del Señor (1 Corintios 14:37).
- Debemos mantenernos unidos en su rebaño. Jesús no tiene varios rebaños; solo hay uno (Juan 10:16). La unidad de este rebaño es tan importante que Jesús oró por ella en Juan 17:20-23 y dio su vida para lograrla (Efesios 2:13-16). Nuestro deber es mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz (Efesios 4:1-3). Esto implica evitar seguir a "extraños", es decir, falsos maestros (Juan 10:5), y resistir cualquier división que pueda fragmentar el cuerpo de Cristo.
- Debemos ayudar a los pastores que Jesús ha establecido. Aunque Jesús es el Pastor Principal, ha designado a ancianos en cada congregación local para cuidar y guiar a su rebaño (1 Pedro 5:1-4). Estos pastores tienen la responsabilidad de supervisar y alimentar al rebaño (Hechos 20:17,28), y nosotros tenemos la responsabilidad de respetarlos y someternos a su liderazgo, haciéndolo con alegría y en paz (Hebreos 13:17; 1 Tesalonicenses 5:12-13).
Las promesas que Jesús nos da como nuestro Pastor son maravillosas y eternas. En Apocalipsis 7:13-17, vemos una imagen de los seguidores de Jesús siendo guiados a fuentes de aguas de vida y consolados por Dios mismo. Sin embargo, también hay advertencias claras. Jesús habla de aquellos que no son verdaderamente sus ovejas porque no escuchan su voz (Juan 10:26-27). Incluso entre aquellos que están en su reino, algunos serán apartados en el Día del Juicio (Mateo 13:41-43; Juan 15:1-2,6).
En Mateo 25:31-34,41, Jesús describe el día en que las ovejas serán separadas de los cabritos. ¿En qué lado estaremos? La respuesta depende de si estamos cumpliendo con nuestros deberes como sus ovejas. ¿Estamos escuchando su voz, manteniendo la unidad de su rebaño y apoyando a los pastores que Él ha puesto sobre nosotros? Seguir a Jesús como nuestro Pastor no es solo recibir sus bendiciones, sino también asumir nuestras responsabilidades como sus ovejas. Que Dios nos ayude a ser fieles, para que en ese Día final, podamos estar entre sus ovejas, gozando de su presencia para siempre.
Popular Posts
¿Qué quiso decir Pablo con gracia y paz?
- Get link
- X
- Other Apps

